Pensamiento

Diablos azules

Entre las muchas anécdotas recogidas en Enormes minucias, Chesterton cuenta en «El ángel rojo» que una señora le dirigió una carta en la que sostenía con toda seriedad que los cuentos de hadas son desaconsejables porque infunden miedo a los niños. Ningún mal le haría a esa señora de principios del siglo pasado, cuyo puritanismo ha dejado herencia en nuestro tiempo, recordar primero algo sobre el valor de la infancia, a fin de comprender luego el valor de los cuentos tradicionales. Para el niño, un ser recién llegado a la existencia, el mundo es totalmente desconocido, y su contenido, todavía inclasificado; la realidad exterior se presenta ante él como un espacio descomunal —por contraste con la estrechez de su origen—, misterioso y por ello también intimidante. El miedo del niño, y el nuestro por extensión, no es, por tanto, otra cosa que la reacción natural ante la magnitud de lo desconocido. Pero la señora de la carta, una total contemporánea, parece pretender que el niño se acerque a la realidad prescindiendo de los monstruos o …

Especialistas sin espíritu, hedonistas sin corazón

Desde hace unos meses nuestro gobierno ha puesto de moda criticar a los llamados «tecno-oligarcas», aunque sea por razones distintas a las que aludirá este artículo. Tampoco sé bien si su protagonista entra en la categoría de «tecno-oligarca», pero desde luego es una de las voces contemporáneas más influyentes en lo que se refiere a tecnología y capitalismo: Marc Andreessen, empresario y principal socio de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz (inversores en Twitter, Facebook, etcétera) lleva semanas arremetiendo en X contra la introspección. Le preguntaron en un podcast si la practicaba en algún grado. «Cero. La menor posible». Argumentó que la introspección era enemiga de la acción, un invento manufacturado por Freud allá por el 1910, y desde entonces no ha cejado en su empeño por asimilar la introspección a una especie de debilidad o de ensimismamiento reservado a los temerosos y los improductivos. Elon Musk se ha sumado a la cruzada. No deja de tener gracia que para ejemplificar su postura usara como referencia a Marco Aurelio, cuyas Meditaciones son introspección ininterrumpida …

La esfera ardiente. Memoria y presente de Tocqueville

Tras la caída de la monarquía de Luis Felipe en la Revolución de 1848, Alexis de Tocqueville presenta en Valognes su candidatura a la Asamblea Nacional por el departamento de la Mancha, y hace imprimir y distribuir su discurso electoral por toda la circunscripción. Ha advertido que los otros candidatos adoptan los usos de lenguaje del 92: llaman «ciudadanos» a los electores y les saludan «con fraternidad». Él, que no quiere adornarse con esas friperies (ropas viejas) revolucionarias, pues nada le parece tan ridículo como el teatro emocional que tantos quieren representar en aquel cambio de régimen, encabeza su circular dirigiéndose a los electores como «Messieurs», y puesto que la Asamblea constituyente para la que aspira a ser elegido tiene como primera misión aprobar una Constitución republicana, y ha oído por todas partes cómo los pretendientes se llenan la boca con la palabra «república» sin precisar qué entienden por tal cosa ⎯aunque constata que algunos entienden algo más parecido a una tiranía que a una democracia⎯, cree que su primer deber es aclarar el sentido …

La comedia

En las Traquinias de Sófocles, Deyanira, esposa de Heracles, movida por los celos al descubrir a la esclava Yole, de quien Heracles se ha enamorado, sigue ingenuamente las indicaciones que Neso le dio mientras agonizaba. Pensando que se trata de un filtro amoroso, Deyanira empapa con la sangre del centauro una túnica para que Heracles, al ponérsela, caiga en su hechizo de amor. Deyanira se suicida al darse cuenta del engaño del que ha sido víctima. Heracles padece una muerte larga y dolorosa.  La lección de la tragedia parece clara: cuando nos creemos en posesión de un saber y actuamos como si conociéramos las consecuencias de nuestros actos, terminamos perdiendo aquello mismo que queríamos proteger. El intento de preservar el amor de Heracles por parte de Deyanira no solo termina con ese amor, sino con su propia vida y la del hombre que pretendía mantener a su lado. La ruina es absoluta.  Más conocidas, seguramente, son las historias de Edipo rey y Antígona, pero no distintas en su resultado: el deseo de saber conduce a …

Mi san Blasillo Bobo, mártir

Mucho se ha escrito —quizás demasiado— sobre la novela de Miguel de Unamuno San Manuel Bueno, mártir (1931). Si decido ofrecer mi opinión de simple lector atento es porque creo que se ha caído, con demasiada frecuencia, en una imprecisión hermenéutica y en una omisión (o descuido). La primera responde al simbolismo de la nieve, la segunda al papel de un bobo llamado Blasillo. Ambas, como espero demostrar, están relacionadas entre sí. Conociendo ya varios de los ensayos, novelas y poemas del autor, llegué al San Manuel Bueno, mártir con las más altas expectativas animado por Julián Marías, quien en un libro magnífico sobre Unamuno —la primera edición vio la luz en 1943— afirmaba que se trataba de la novela más entrañable, honda y personal del vasco salmantizado. La novela trata de un cura de pueblo cuyo martirio es la lucha interna que libra al no poder creer en la resurrección de la carne y la vida perdurable mientras se vuelca en consolar a sus feligreses; y no faltan todos los tópicos unamunianos como el …

Walden y el peso de la costumbre 

Hay en la historia humana un esfuerzo persistente por anticiparse a las muchas formas de incertidumbre que rodean la vida común, a fijar de antemano aquello que, por su propia naturaleza, puede sostenerse sin exceso de detalle. Los pretores romanos determinaron cuántas bellotas podía tomar un hombre del suelo ajeno sin incurrir en falta e Hipócrates estableció la forma correcta de cortarse las uñas: determinaciones que no carecen de sentido, pues buscan evitar conflictos y prevenir daños, pero que revelan también ese antiguo deseo de prever más de lo que la vida exige, y con él la facilidad con que la norma, como forma institucionalizada de la precaución, acaba extendiéndose a lo que podría dejarse perfectamente en paz. No extraña que alguien quiera averiguar, en un mundo tan acostumbrado al orden, qué queda de la vida cuando se la libera de tanta tutela. Henry David Thoreau se retiró a orillas de la laguna de Walden para comprobar qué ocurre cuando se aparta ese exceso cauteloso y la existencia recupera, por decirlo así, su propio pulso. …

De uno mismo y de los demás

Así como el llamado progresista ve con malos ojos la propiedad privada y, cada vez más, el derecho a la privacidad, así también marca a fuego su estigma en la ambición del individuo libre de diferenciarse del vulgo, ya sea en materia de esfuerzo personal y excelencia en el conocimiento ⎯la palabra «elitismo» ha convocado siempre el mayor vade retro del progresismo⎯, ya sea en materia de gustos, opiniones y actitudes, en todo lo que le hace a uno dueño de sí mismo. Por una perversión del sentido que oscila entre la ingenuidad y el cinismo, el falso demócrata llama igualdad a esta operación, pero la igualdad real consiste precisamente en lo contrario, en la posibilidad de todo hombre de distinguirse de los demás. Al final de su ensayo Sobre el carácter tétrico de la historia, Juan Benet dice que «la primera gran virtud ⎯en el campo cultural⎯ de la conciencia democrática es de naturaleza psicológica: sólo gracias a ella el hombre puede sentirse liberado de la masa. Sólo gracias a un reconocimiento de una …

A propósito de Benjamin Constant

La filosofía empezó a pensar seriamente el pasado cuando el proyecto moderno que arrancó a comienzos del siglo XVII llegó a su cumplimiento a finales del XIX. El pasado, la historia, se vuelve entonces tema de la filosofía. En otras palabras: la historia de la filosofía, hasta ese momento, era lo que estaba todavía por hacer, de modo que no podía ser aún objeto de estudio. Para que algo pueda ser en general tema de una investigación, primero tiene que reconocerse, encontrarse, descubrirse.  Decimos anacrónicamente que el tema de la filosofía griega es el ser, pero lo cierto es que, stricto sensu, el ser será lo que haya precisamente cuando ya no haya filosofía griega, porque es lo que en ella, en el recorrido que tradicionalmente se dice que va de Tales a Aristóteles, y desde el punto de vista de los que vienen después, se reconoce, se encuentra, se descubre. Del mismo modo, tampoco puede afirmarse que el tema de la filosofía moderna sea el lenguaje, el enunciado, porque eso, lo lingüístico, será precisamente …

Del Homo festivus. Leer hoy a Philippe Muray

Siempre hay que decir lo que vemos.Sobre todo, hay que ver lo que vemos, lo cual es más difícil.— Charles Péguy A Philippe Muray le gustaba citar esta frase de Nuestra juventud, ensayo de Péguy publicado en 1910 en Cahiers de la Quinzaine. Curiosamente, Alfred Dreyfus dio de baja su suscripción a Cahiers poco después de leerlo, a pesar de haber sido este autor uno de los más notables defensores de su causa. Se piensa que el enfoque excesivamente cáustico de la denuncia por Péguy de la degradación política de los valores de la República, a raíz de las virulentas polémicas sobre el caso Dreyfus que durante más de una década sacudieron la vida pública francesa, pudo motivar el gesto de Dreyfus. Que conviene no olvidar que fue, además de judío, un militar y un patriota francés. Mucho más cáusticos que los de ese antecesor en las lides de fustigar los males de su país son los escritos de Muray. Perfectamente inclasificable por varias razones, algunas de las cuales recordaré más adelante, este escritor dejó, …

Luis Eduardo Luna: «Muchas formas de depresión tienen que ver con el aislamiento, con encerrarse en un yo solipsista. El animismo, en cambio, te recuerda que nunca estás solo»

Luis Eduardo Luna (1947) es antropólogo y una voz central en el estudio del vegetalismo y de las experiencias visionarias. Su trabajo se ha desarrollado a lo largo de varias décadas en relación directa con tradiciones indígenas y mestizas de la Amazonía, con especial atención a la manera en que se concibe el conocimiento, la enfermedad y la relación con lo no humano. En esta entrevista, Luna recorre distintos momentos de su itinerario vital e intelectual —sus primeros encuentros con la ayahuasca, su relación con Terence McKenna y su trabajo junto a Pablo Amaringo, entre otros— y reflexiona sobre percepción, imaginación y animismo, desde una mirada crítica al reduccionismo materialista y sus efectos en la experiencia. Su trabajo se ha construido a lo largo de muchos años en torno a las plantas maestras y a las experiencias visionarias asociadas a ellas. ¿Cómo comienza ese recorrido? Yo soy amazónico, de Colombia, de la región del Caquetá. Muchas veces digo que era amazónico, pues ya no hay Amazonas allí: ese lugar está prácticamente destruido. Es una de …