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Guantánamo

José Daniel Ferrer ha hecho llegar a La Puñalada y a otros medios el artículo que publicamos a continuación sobre la situación que se vive en Cuba en estos momentos. Le agradecemos esta deferencia y deseamos contribuir a su divulgación por la importancia que tiene el texto y como complemento de la entrevista que nos concedió el pasado domingo. Guantánamo: la frontera donde más cerca se encuentran dos enemigos históricos a punto de enfrentarse La reunión del jefe del Comando Sur de Estados Unidos con altos mandos militares cubanos en el perímetro de la Base Naval de Guantánamo no debe verse como un simple gesto protocolar. En política internacional, y mucho más en situaciones de máxima tensión, los movimientos militares raras veces son inocentes. Cuando un jefe militar estadounidense de ese nivel se presenta en una de las fronteras más sensibles del hemisferio, inspecciona la seguridad de la base, revisa la protección del personal y conversa con mandos del régimen cubano, es legítimo preguntarse qué está ocurriendo realmente. La versión pública habla de seguridad operativa, …

Mi san Blasillo Bobo, mártir

Mucho se ha escrito —quizás demasiado— sobre la novela de Miguel de Unamuno San Manuel Bueno, mártir (1931). Si decido ofrecer mi opinión de simple lector atento es porque creo que se ha caído, con demasiada frecuencia, en una imprecisión hermenéutica y en una omisión (o descuido). La primera responde al simbolismo de la nieve, la segunda al papel de un bobo llamado Blasillo. Ambas, como espero demostrar, están relacionadas entre sí. Conociendo ya varios de los ensayos, novelas y poemas del autor, llegué al San Manuel Bueno, mártir con las más altas expectativas animado por Julián Marías, quien en un libro magnífico sobre Unamuno —la primera edición vio la luz en 1943— afirmaba que se trataba de la novela más entrañable, honda y personal del vasco salmantizado. La novela trata de un cura de pueblo cuyo martirio es la lucha interna que libra al no poder creer en la resurrección de la carne y la vida perdurable mientras se vuelca en consolar a sus feligreses; y no faltan todos los tópicos unamunianos como el …

La ironía Dawkins

En un arco narrativo casi novelístico, Richard Dawkins acaba de hacer con la inteligencia artificial lo mismo que ridiculizó durante décadas en creyentes de todas partes del mundo: confundir experiencia subjetiva con evidencia. La ironía no sería tan divertida (justicia divina, diríamos) si no fuera por el encarnizamiento con el que el biólogo británico ha ido despachándose a lo largo de su alabada carrera como jinete del apocalipsis, ese título un tanto onanista que se dieron a sí mismos Dawkins, Dennett, Hitchens y Harris tras una mesa redonda privada (The Four Horsemen) organizada para auspiciar una nueva revolución ateísta. Si hay algo que ha caracterizado las intervenciones públicas de Dawkins sobre el asunto ha sido una insoportable altivez disfrazada de rigor científico, un conjunto de descalificaciones que serían mucho más simpáticas y digeribles si no se escudaran algo cobardemente detrás de «la ciencia» y se manifestaran abiertamente como lo que en realidad son: desprecio personal, inquina, ojeriza, odio a la religión. Celebro por esa razón el ensañamiento con el que se ha expuesto su contradicción …

Walden y el peso de la costumbre 

Hay en la historia humana un esfuerzo persistente por anticiparse a las muchas formas de incertidumbre que rodean la vida común, a fijar de antemano aquello que, por su propia naturaleza, puede sostenerse sin exceso de detalle. Los pretores romanos determinaron cuántas bellotas podía tomar un hombre del suelo ajeno sin incurrir en falta e Hipócrates estableció la forma correcta de cortarse las uñas: determinaciones que no carecen de sentido, pues buscan evitar conflictos y prevenir daños, pero que revelan también ese antiguo deseo de prever más de lo que la vida exige, y con él la facilidad con que la norma, como forma institucionalizada de la precaución, acaba extendiéndose a lo que podría dejarse perfectamente en paz. No extraña que alguien quiera averiguar, en un mundo tan acostumbrado al orden, qué queda de la vida cuando se la libera de tanta tutela. Henry David Thoreau se retiró a orillas de la laguna de Walden para comprobar qué ocurre cuando se aparta ese exceso cauteloso y la existencia recupera, por decirlo así, su propio pulso. …

De uno mismo y de los demás

Así como el llamado progresista ve con malos ojos la propiedad privada y, cada vez más, el derecho a la privacidad, así también marca a fuego su estigma en la ambición del individuo libre de diferenciarse del vulgo, ya sea en materia de esfuerzo personal y excelencia en el conocimiento ⎯la palabra «elitismo» ha convocado siempre el mayor vade retro del progresismo⎯, ya sea en materia de gustos, opiniones y actitudes, en todo lo que le hace a uno dueño de sí mismo. Por una perversión del sentido que oscila entre la ingenuidad y el cinismo, el falso demócrata llama igualdad a esta operación, pero la igualdad real consiste precisamente en lo contrario, en la posibilidad de todo hombre de distinguirse de los demás. Al final de su ensayo Sobre el carácter tétrico de la historia, Juan Benet dice que «la primera gran virtud ⎯en el campo cultural⎯ de la conciencia democrática es de naturaleza psicológica: sólo gracias a ella el hombre puede sentirse liberado de la masa. Sólo gracias a un reconocimiento de una …

A vueltas con la tradición literaria, más una fábula

El pasado nunca muere, ni siquiera es pasado. — William Faulkner Cómo leen nuestros contemporáneos es hoy una pregunta superflua o apremiante. Si lo primero, por la razón a la que apunta el desplome de los índices de lectura en nuestra y cualquier otra sociedad: muerto el perro, se acabó la rabia. Es evidente que se puede vivir y prosperar de la cuna a la tumba sin haber leído un solo poema, una sola novela, el más breve de los ensayos. Hay quienes declaran que la relegación de la literatura es marca de progreso; son los mismos que piensan que el único saber útil es el científico, y que la literatura es fumistería y distracción. ¿Qué puede enseñarnos una ficción? Y si las ficciones de hoy no aportan nada a la urgente tarea de hacer cuanto antes realidad el mundo feliz del radiante futuro, ¿qué decir de las de ayer? ¿Qué causa o razón puede justificar que dediquemos un minuto de nuestro valiosísimo tiempo a leer un verso de Shakespeare, un párrafo de Cervantes, un …

América, todavía

Los musicales que pasan a la historia suelen hacerlo por uno o dos números memorables. West Side Story tiene varios. Uno de ellos, «América», escenifica una disputa entre los Sharks, la banda de puertorriqueños, y sus mujeres. En un patio con escaleras de incendio típico del Upper West Side del Nueva York de los 60, ellas celebran las virtudes de vivir en Estados Unidos y ellos responden con sorna que lo único que hacen es conformarse con las migajas que les dejan los americanos. Lo que vienen a decir ellas es que en América vivirán siempre mejor que los puertorriqueños, lo que defienden ellos es que aquí vivirán siempre peor que los americanos. «Free to be anything you choose», canta la fabulosa Anita. «Free to wait tables and shine shoes», le responde uno de los Sharks. En el fondo, hablan del gran dilema de la persona con ambiciones que vive en un país subdesarrollado: quedarse y aspirar a ser el mejor en un entorno limitado, o emigrar y empezar desde abajo; permanecer donde siempre habrá …

A propósito de Benjamin Constant

La filosofía empezó a pensar seriamente el pasado cuando el proyecto moderno que arrancó a comienzos del siglo XVII llegó a su cumplimiento a finales del XIX. El pasado, la historia, se vuelve entonces tema de la filosofía. En otras palabras: la historia de la filosofía, hasta ese momento, era lo que estaba todavía por hacer, de modo que no podía ser aún objeto de estudio. Para que algo pueda ser en general tema de una investigación, primero tiene que reconocerse, encontrarse, descubrirse.  Decimos anacrónicamente que el tema de la filosofía griega es el ser, pero lo cierto es que, stricto sensu, el ser será lo que haya precisamente cuando ya no haya filosofía griega, porque es lo que en ella, en el recorrido que tradicionalmente se dice que va de Tales a Aristóteles, y desde el punto de vista de los que vienen después, se reconoce, se encuentra, se descubre. Del mismo modo, tampoco puede afirmarse que el tema de la filosofía moderna sea el lenguaje, el enunciado, porque eso, lo lingüístico, será precisamente …

Del Homo festivus. Leer hoy a Philippe Muray

Siempre hay que decir lo que vemos.Sobre todo, hay que ver lo que vemos, lo cual es más difícil.— Charles Péguy A Philippe Muray le gustaba citar esta frase de Nuestra juventud, ensayo de Péguy publicado en 1910 en Cahiers de la Quinzaine. Curiosamente, Alfred Dreyfus dio de baja su suscripción a Cahiers poco después de leerlo, a pesar de haber sido este autor uno de los más notables defensores de su causa. Se piensa que el enfoque excesivamente cáustico de la denuncia por Péguy de la degradación política de los valores de la República, a raíz de las virulentas polémicas sobre el caso Dreyfus que durante más de una década sacudieron la vida pública francesa, pudo motivar el gesto de Dreyfus. Que conviene no olvidar que fue, además de judío, un militar y un patriota francés. Mucho más cáusticos que los de ese antecesor en las lides de fustigar los males de su país son los escritos de Muray. Perfectamente inclasificable por varias razones, algunas de las cuales recordaré más adelante, este escritor dejó, …

Inteligencia y consciencia

De un tiempo a esta parte, la rápida progresión de los modelos de lenguaje computacional ha creado una especie de psicosis social sobre la posibilidad de que la IA desarrolle autoconsciencia. Algunos incluso creen que eso ya ha ocurrido, y esa convicción, que en algunos casos es deseo y en otros temor, no afecta solo a los profanos. De hecho, la primera atribución de consciencia a los modelos existentes la hizo pública en junio de 2022 un ingeniero de Google, Blake Lemoine, que aseguró en un artículo que un sistema de IA en el que trabajaba la empresa había adquirido consciencia y experimentaba sentimientos de alegría, tristeza, placer, amor, odio, depresión. La suposición del ingeniero procedía de lo que declaraba el mismo sistema al ser preguntado por sus emociones, pero el hombre quedó tan convencido que divulgó sus impresiones y buscó consejo en otros ingenieros ajenos a Google, por lo que la empresa decidió despedirle por haber violado su compromiso de confidencialidad, no por otra cosa, con lo que ni negó ni afirmó sus alegaciones. …