Política

El enemigo es la jerarquía

Hace unas semanas, Xavier Pericay presentó en Barcelona su último libro, Aly Herscovitz. Cenizas en la vida europea de Josep Pla (2023). Se trata del trabajo conjunto que un grupo de investigadores completó durante años sobre la figura de Aly Herscovitz, una mujer judía, asesinada en los campos de exterminio, que es al mismo tiempo la única amante de la que Josep Pla habló en su obra. La investigación –un esfuerzo admirable y exhaustivo por componer la biografía de Aly– abre un espacio para reflexionar nuevamente sobre la conciencia del Holocausto, y, en especial, plantea preguntas punzantes sobre la relación que guardamos los españoles con el hecho, que es una de distanciamiento y desvinculación. Lejos de restringir la responsabilidad nacional, los autores razonan que el vínculo con el Holocausto es consustancial a la identidad europea. El Holocausto como medida de Europa. Porque ser europeo no es sólo pertenecer a un continente, ni a la Unión Europea, ni compartir una divisa, sino que implica tomar conciencia del hecho más terrible de la historia de Europa. Tomar …

España oscitante

«Es desolador que hoy la megalomanía y la ambición personal de algunos nos hayan conducido al estado lamentable en que nos encontramos, y que nuestro pueblo haya perdido, de momento, la ilusión y la confianza en su futuro». Con estas palabras, y con otras muchas contenidas en una carta dirigida a Horacio Sáenz Guerrero, director de La Vanguardia, el expresidente Tarradellas denunciaba en el año 1981 el peligroso rumbo que tomaba el nuevo Govern de la Generalitat, con Pujol a la cabeza. Un Estado no se constituye como una comunidad desinteresada, y tampoco es algo dado, algo que se encuentra sin más, sino el fruto de un deseo prevaleciente, proyectivo; futurizo, diría Julián Marías. Si busca, no ya la admiración de sus vecinos, sino evitar, como todo organismo sano, su propia desintegración, es preciso que se presente como un convincente proyecto en común, en el que cada parte encaje en la totalidad nacional, dentro de la cual siga existiendo. Las palabras del expresidente catalán coinciden con estas otras que escribió Ortega y Gasset en su …

Democracia, transparencia y distopía

Hay una frase que suelo repetirles a mis alumnos cada nuevo curso (y que últimamente no acaban de entender, pues los de ahora, para mi asombro del tiempo, han nacido en el siglo XXI). Se trata de una agudeza típica del Felipe González más inspirado y lúcido, quien, a comienzos de los años ochenta, recién llegado a La Moncloa como presidente del Gobierno, afirmó que prefería morir tiroteado en el metro de Nueva York antes que fenecer de aburrimiento en las calles de Moscú. Para quienes hemos nacido en la segunda mitad del siglo XX, para aquellos que hemos crecido —no solo física, sino material e intelectualmente— con la democracia liberal, no hace falta explicar qué quiso decir el líder socialista con aquel apotegma que, de un modo claro, enfrentaba dos modelos de vida: los EE UU vs. la URSS. Eran los duros años de la Guerra Fría, aún con el Telón de Acero en pie. Desde entonces hasta ahora han llovido décadas de historia, y de aguacero en aguacero se ha formado un río …