Observar lo que se ha perdido (II)
La tradición literaria memorialista occidental descansa sobre el supuesto implícito de que la distancia temporal produce comprensión. Proust, por referirnos tal vez a la culminación de este estilo, lleva el supuesto al extremo más sofisticado con el concepto de la «memoria involuntaria», que es mucho más que un recurso narrativo: un principio bajo el cual se preserva la esencia de lo vivido, sin la distorsión de la experiencia, el hábito y la inteligencia analítica. El «tiempo recobrado» es la idea de que la literatura puede recuperar lo real en una forma más auténtica que la propia experiencia mientras ocurre. Salter parte del mismo principio —usa la misma materia prima: el tiempo, la memoria, la pérdida— pero llega a una conclusión muy distinta, que se puede observar bien en sus memorias: no culminan en ninguna epifanía. En Burning the Days (1997) los episodios se suceden con una lógica asociativa, casi proustiana, pero sin el movimiento ascendente hacia la comprensión. Las personas aparecen y desaparecen, las relaciones se forman y se deshacen, y Salter tan solo observa, …



