Jean-François Revel

Volver a Revel II: Israel y Palestina

En un artículo anterior de La Puñalada, hablé de cómo los ensayos y artículos de Jean-François Revel podían servirnos para entender uno de los conflictos geopolíticos más importantes de la actualidad: la guerra entre Rusia y Ucrania. En esta ocasión, me gustaría volver a su obra para tratar de comprender algunos aspectos del conflicto que más atención ha acaparado, a nivel global, en el año que acabamos de cerrar: la guerra entre Israel y Palestina. Revel era un gran conocedor de las realidades políticas de muchos países africanos, asiáticos, americanos, y por supuesto, estudió con profundidad los Estados Unidos, Rusia y Europa; y sin embargo, apenas escribió sobre Oriente Próximo. Si me interesa analizar este conflicto a la luz de sus ideas, no es en este caso para recuperar sus opiniones y análisis sobre el conflicto palestino-israelí en particular, sobre el que nunca se posicionó de forma muy clara, sino para reivindicar su aproximación a los conflictos políticos en general, que contrasta de forma evidente con el discurso maniqueo que se impuso desde el comienzo …

Volver a Revel: Rusia

La reciente noticia de que drones rusos han sobrevolado zonas de Polonia, Rumanía y Estonia ha encendido, con razón, todas las alarmas. Se trata de una preocupante escalada de un conflicto que lleva tres años y medio causando un enorme sufrimiento en Ucrania. Con el Kremlin convertido en una amenaza cada vez mayor para la seguridad internacional, conviene releer a Jean-François Revel, que durante la Guerra Fría analizó y comprendió como pocos la lógica de la política exterior soviética y estudió con atención los mecanismos que hacen que las democracias se vuelvan vulnerables frente a los regímenes autoritarios y totalitarios. Revel escribió muchas de sus obras más importantes, como El conocimiento inútil, Cómo terminan las democracias o la Tentación autoritaria, en un momento en el que, en buena parte de los ambientes intelectuales europeos, se consideraba de mal gusto denunciar el expansionismo soviético: lo que se llevaba era hacer gala de una resistencia afectada y absurda al «imperialismo» norteamericano. Cuando los atropellos de Moscú empezaron a ser demasiado evidentes como para ser ignorados, lo que …

Efectos secundarios de la democracia

Efectos secundarios de la democracia

En su optimismo ilustrado, los primeros pensadores de la democracia creyeron que la educación universal convertiría a todos los hombres en ciudadanos con criterio para autogobernarse. Es comprensible. También lo es que, un siglo más tarde, Flaubert no pensara lo mismo. En una carta de octubre de 1871 dirigida a George Sand, un Flaubert al que ya no le quedaban muchos años de vida y que tal vez ya había empezado a concebir Bouvard y Pécuchet, esa novela póstuma en la que lleva a la máxima expresión el interés que siempre tuvo por la estupidez humana, declara abiertamente su poca fe en la democracia: Si Francia no pasa pronto al estado de la crítica, la sospecho irrevocablemente perdida. La educación gratuita y obligatoria no hará más que aumentar el número de los imbéciles. Renan lo ha expresado de una manera muy convincente en el prefacio a sus Questions contemporaines. Lo que nos falta por encima de todo es una aristocracia natural, es decir, legítima. Nada puede hacerse sin cabeza, y el sufragio universal, tal como …

Lo irrazonable

Lo irrazonable

No fui del todo consciente del mal del siglo hasta el día en que, discutiendo con un colega de universidad sobre las razones que daban los independentistas catalanes para justificar su aspiración, recurrí a ciertos datos que guardaba en el móvil sobre antecedentes históricos, balanzas fiscales y realidades políticas. Mi interlocutor, independentista convencido, no mostraba ninguna agresividad ante el desmentido sistemático de sus alegaciones; mostraba algo peor: indiferencia. Apenas prestaba atención a mis contraargumentos y le tenía sin cuidado que los datos que le presentaba no fuesen meras opiniones, sino el resultado de estudios rigurosos, procedentes, en algunos casos, de fuentes internacionales. Expresaba, con la media sonrisa del desprecio, que la verdad no le incumbía; su actitud y sus comentarios sobre los intereses que hay detrás de todo estudio y sobre el poder al que sirve toda verdad venían a decir eso. No leía datos, pero aparentemente sí había leído a Foucault. Me he encontrado después en situaciones parecidas debatiendo sobre las creencias del feminismo de última ola y su vástago enloquecido, la ideología de …