Estética

Desolación de la belleza. Reflexiones durante un paseo

Pasear hoy por una calle de cualquier ciudad permite comprobar el avance de la enfermedad que las aqueja a todas: su afeamiento. La razón es siempre la misma: hay que «reurbanizar» centros históricos y zonas monumentales para atraer rentas altas, dirigir hacia la periferia al asalariado común, abandonar el resto a ancianos y a inmigrantes. Que no «migrantes», puesto que hablamos de personas, no de golondrinas, bisontes o salmones, especies conocidas por exhibir patrones migratorios de conducta. Parece mentira: quienes insisten en usar ese vocablo son los mismos que dedican todos sus esfuerzos a facilitar la instalación definitiva en la ciudad en la que recalan de estos contingentes de recién llegados, anulando así la única razón válida para seguir llamándolos de tan zoológica manera. Pero para qué fingir sorpresa ante la paradoja: son de izquierdas y funcionarios, especies, como las adelfas, que llevan en la raíz misma de su condición la contradicción de ser a la vez ornamentales y tóxicas. En realidad, me parece que importa menos la razón que sus consecuencias, patentes en esa …

Sobre la valoración de las obras literarias

Sobre la valoración de las obras literarias

Siempre me ha sorprendido la poca bibliografía que existe sobre cómo valorar de una manera razonada las obras literarias. Northrop Frye incluso llega a afirmar que la valoración no es algo que corresponda a la crítica. Sin embargo, cada vez que acabamos de leer una obra, la valoramos inmediatamente, por el mero hecho de pensar si nos ha gustado o no. Lo difícil para la crítica es razonar el gusto, saber racionalizar por qué se trata de una obra cualitativamente buena, mediocre o mala. Y esa racionalización, que parece ser tan difícil, el tiempo la realiza de una manera tajante y definitiva. Un ejemplo: la novela No digas que fue un sueño fue Premio Planeta en el año 1986. Se vendieron más de un millón de ejemplares en poco tiempo. Incluso hubo una entidad bancaria que la regalaba a sus clientes. Su autor, Terenci Moix, un verdadero genio de la autopropaganda, supo promocionarla mucho mejor que la Editorial que la publicó. Pero una vez fallecido su autor, la novela ya no se ha reeditado más, …

La rosa es sin porqué

La rosa es sin porqué

En el prefacio a El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde no solo responde a los críticos que condenaban su novela por inmoral, sino que también regala una de las reflexiones más acertadas de la estética, al tiempo que casi parece negarla: «A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente. Todo arte es completamente inútil». Roger Scruton recupera la cita en su documental Why Beauty Matters? para demostrar, a través de la arquitectura tradicional, que la belleza es una necesidad universal: sus detalles decorativos, perfectamente inútiles, a la vez se hacen indispensables por su complaciente armonía, y así nos revelan que tenemos algo más que necesidades primarias; que el hombre es, en gran medida, un ser espiritual. «Resulta que nada es más útil que lo inútil», concluye. Para las mentalidades excesivamente panglosianas —no por optimistas, sino por su tendencia a creer que todo existe para cumplir con un fin determinado—, esas observaciones saben a poco. La obra …