Wokismo

El lado absurdo de la historia

Sin que algunos nos hayamos dado cuenta, puede que este año que estamos cerca de dar por terminado se recuerde como aquel en el que se inició el declive de esa amalgama de sinsentidos justicieros a la que llamamos wokismo y a la que, desde los albores de este siglo, hemos permitido que se fuera enseñoreando sin pausa de nuestras instituciones educativas, culturales, sanitarias y políticas. Lo que hasta hace poco parecía inexpugnable y destinado con el tiempo a socavar los cimientos de la civilización occidental, como yo mismo, en mi artículo anterior, me aventuré a dar por inevitable, influido en parte por la lectura del último ensayo de David Rieff, Deseo y destino, ha empezado a mostrar, según algunos observadores, ciertas vías de agua. Se detecta un hartazgo de la obediencia ciega que la sociedad le ha dispensado casi por rutina, y las instancias legislativas de algunos países que asumieron sumisamente sus despropósitos no dudan ahora de la necesidad de cortarle las alas, como es el caso de  Noruega, Finlandia, Suecia y Reino Unido, …

Wokismo y populismo, dos virus de la misma cepa

Wokismo y populismo, dos virus de la misma cepa  

«El rasgo distintivo del mundo moderno no es su escepticismo, sino su inconsciente dogmatismo». G.K. Chesterton (1874-1936)  Hace un par de años buscaba sin éxito en internet algún artículo sobre el feminismo woke escrito por Ayaan Hirsi Ali, quizás la persona que más ha trabajado por la liberación de la mujer musulmana, cuando tropecé con una referencia al sitio web Intellectual Dark Net (IDN), una red oscura de intelectuales políticamente incorrectos de cuya existencia ni yo ni nadie de mi entorno teníamos la menor noticia.  Averigüé que el creador de la red había sido un matemático norteamericano llamado Eric Weinstein, cuyo hermano Bret, profesor de biología en el Evergreen State College de Olympia (Washington) se había visto obligado a abandonar su puesto después de catorce años de trabajo debido a las amenazas y escraches continuos recibidos por un grupo de alumnos.  Supe también que, entre los asociados a esta red oscura de resistentes anti-woke, se encontraban, además de la escritora Ayaan Hirsi Ali y de su marido, el historiador escocés Niall Ferguson, los dos hermanos …

El fin de los tiempos

El fin de los tiempos

No son pocos los críticos de la izquierda posmoderna que han visto en sus valores un conjunto de preceptos, dogmas, anatemas, profecías y misterios que la identifican mucho más con una religión que con una ideología política, y aunque no hay por otra parte ninguna ideología política que carezca del todo de estas características, en el caso que nos ocupa la naturaleza religiosa se muestra al completo. Es, por supuesto, una religión a la que le faltan los fundamentos espirituales, lo que la despoja de lo esencial pero le permite operar con aparente legitimidad en el terreno de las ideas, y eso es lo que la hace más inquietante, pues no hay despotismo más temible que el que se presenta disfrazado de otra cosa. El fenómeno se ha tratado a menudo con sorna o se le ha dado un sentido metafórico, pero hay que empezar a tomarlo en serio. Eso es precisamente lo que acaba de hacer William McGurn, miembro del Consejo de Redacción del Wall Street Journal y articulista destacado de este diario: tomarse …