Contra misomúsicos y agelastas. Una defensa de la literatura
La verdadera vida, la vida al fin descubierta y dilucidada, la única vida, por lo tanto, realmente vivida es la literatura. Marcel Proust, El tiempo recobrado El 23 de febrero de 2006, Nicolas Sarkozy, a la sazón ministro del Interior y futuro candidato a la presidencia de la República Francesa, hizo la siguiente reflexión ante un público de nuevos afiliados a su partido reunidos en Lyon: «El otro día me entretenía, como quien dice, echando un vistazo al programa de las oposiciones a cargos administrativos. Un sádico o un imbécil, elijan ustedes, proponía examinar a los aspirantes sobre La princesa de Clèves. No sé si alguna vez se les habrá ocurrido preguntar a la funcionaria que les atiende desde una ventanilla qué opina de La princesa de Clèves… ¡Imagínense el espectáculo!». Impartió acto seguido la moral de su anécdota: a saber, que la contratación y promoción de funcionarios ha de basarse en la experiencia y el mérito, y no en empollar inútiles conocimientos literarios y de cultura general. Este episodio es evocado por William Marx …


