Progreso

La decadencia del progreso  

La realidad inminente es que un dron nos traiga la ropa de la tintorería, la utopía es un mundo con drones arcangélicos que mecen la vida del hombre nuevo y en la distopía acechan drones malvados que nos sorben el alma para convertirla en combustible para naves espaciales. Una contraposición entre novela utópica y novela distópica ya es una evidencia de la literatura, y más aún en el siglo XX. La utopía habla de un mundo que ha llegado o puede llegar a la perfección, mientras que la distopía, por el contrario, habla de un mundo que pretende ser ideal y acaba siendo trágico, catastrófico o apocalíptico. Después de tantos sistemas ideales que fueron un infierno, curiosamente todavía nos resulta más familiar el concepto de novela utópica que el de novela distópica. Será una herencia del siglo pasado, campo magnético para el fracaso de todas las utopías y escenario hecho realidad de las novelas distópicas. Ahora, utopía y antiutopía, tan presentes en la ciencia ficción como en el thriller tecnológico, por no hablar del cine, …