Homero

Turismo homérico

Desde su estreno, la Odisea de Christopher Nolan ha motivado discusiones en todas las direcciones sobre sus presuntos aciertos o desaciertos. Hay quienes desde un romanticismo ingenuo reclaman «fidelidad» a la adaptación y rechazan todo lo que les parece ⎯con un criterio más que dudoso⎯ que se aparta del original homérico; hay también quienes, por defender que ninguna reinterpretación de un clásico le debe fidelidad al original, dan un paso más y parecen concluir que cualquier decisión es válida, olvidando por el camino que a toda obra hay que exigirle siempre una consistencia interna. Ambos tienen en común que creen saber ⎯o suponen⎯ de antemano qué es eso de Homero y en qué consiste lo esencial de la Odisea. Hay un tercer grupo, más reducido, que se mueve en un espacio más sensato en la medida en que reconoce que no sabemos exactamente cómo hay que interpretar el texto original, pero sorprendentemente parece olvidar también algo esencial: que, aunque el diálogo con la tradición en cierto modo sea caprichoso, toda reinterpretación artística de un clásico, …

Artes excutiente deo

Artes excutiente deo

En el canto XVIII de la Ilíada se describe con sumo detalle el escudo que Hefesto ha forjado para Aquiles tras la muerte de Patroclo. La obra del dios, perfectamente acabada, deja sin aliento a quien la contempla: en ella vemos cómo se mueven con naturalidad los hombres, aunque estén hechos de metal, y cómo mugen los bueyes, cazan los leones y ladran y olfatean los perros, cómo resuenan los ríos y el pasto fresco alimenta a los rebaños, y cómo las casetas bien techadas y los establos dan cobijo por la noche, y vemos también muchos otros prodigios admirables que seducen y embriagan los sentidos.  Baste este breve pasaje como testimonio (XVIII, 573-576): En él [el escudo] hizo [Hefesto] un rebaño de bueyes de cuernos rectos,y los bueyes, hechos de oro y estaño,se precipitaban mugiendo desde el establo hacia la pastura,a orillas de un río estrepitoso junto a un tambaleante cañaveral. No se trata solo de que Homero pretenda subrayar el temperamento y la extraordinaria destreza técnica de Hefesto para complacer a sus oyentes, …