Dolly Parton

Dolly

Para quienes admirábamos a Dolly Parton, existe un placer por lo menos tan grande como el de reproducir sus canciones y sus actuaciones: el de verla en entrevistas. Dolly era merecedora como pocos del calificativo de estrella; tenía un carisma y un magnetismo que puede decirse, sin temor a exagerar, que seguían sin tener rival entre las celebrities cuando ya había cumplido los ochenta. Tras su muerte el pasado 25 de agosto, los medios de todo el mundo han escrito ríos de tinta sobre las mil vidas que vivió: su talento y fecundidad como compositora —escribió unas tres mil canciones—; la dulzura de su voz, con ese vibrato tan country; su inteligencia para los negocios; la generosidad que mostró en su obra filantrópica, y lo extraordinario de su periplo vital. Pero no hacía falta saber nada de ella para comprender, al escucharla hablar, que uno estaba ante una mujer de una originalidad excepcional. Dolly envejeció maravillosamente, no por toda la cirugía plástica que llevaba encima —que, como decía a menudo, porque siempre se burlaba de …