José Daniel Ferrer: “La principal responsabilidad de la complicidad europea con el régimen cubano es del Gobierno español»
Domingo, 17 de mayo, Barcelona. Apenas superan la treintena, pero quizá por eso su lucha resulta tan conmovedora: en vez de diluirse en la arrogancia aplastante de la multitud, encuentran aquí la íntima complicidad de los renegados. Están frente al consulado de Cuba, en el paseo de Gracia de Barcelona, como tantas otras veces: cazuelas que simbolizan la escasez de alimentos en la isla, carteles donde cada uno intenta condensar el mensaje que considera más urgente, música cubana que brota de los altavoces —la misma que llevó al mundo la idea de que la vida era un carnaval y que hoy recuperan para convencerse de que las penas se van cantando—. En el ambiente conviven la ilusión de que el fin de la dictadura pueda estar más cerca que nunca, la melancolía del exiliado por los sueños truncados —uno de ellos carga con tres balas del régimen y exhibe sus cicatrices con una mezcla de orgullo y dolor— y la rabia de vivir rodeados de gente tan ajena a su sufrimiento como indiferente a su …
