Política monetaria

Del dinero y lo que el Estado hizo de él

En su breve tratado La desnacionalización del dinero (1976), Friedrich Hayek expresaba sus dudas, al abordar las competencias del Estado, sobre que existiera un monopolio que hubiera hecho más daño que el de la emisión de moneda. Es una afirmación que puede sorprender. En el debate público, no es raro escuchar a liberales cuestionando la intervención estatal en sectores como la cultura, las pensiones o las infraestructuras, incluso hay quienes se atreven con la educación y la sanidad, pero la moneda rara vez se menciona, pese a que es una institución que no solo está intervenida, sino que funciona como un monopolio atribuido al Estado: existe una ley que manda cuál es la moneda de curso legal y obliga a los acreedores a aceptarla.  No está de más recordar, sin embargo, que el dinero no nació del Estado, sino que es una institución de la que se apropió. La moneda surgió de forma espontánea de la necesidad de intercambio que se da en cualquier sociedad. Como es sabido, en un primer momento ese intercambio se …

El patrón Bitcoin: una revolución monetaria

El patrón Bitcoin: una revolución monetaria

En un artículo anterior de La Puñalada hablé del peligro de confiar la prerrogativa de la emisión de dinero al Estado, que tiende a impulsar políticas monetarias expansivas que disparan el gasto global y debilitan la moneda. Expliqué que, si en la actualidad tiene ese poder, es porque se deshizo de su principal limitador, el patrón oro, basado en la convertibilidad de una determinada cantidad de papel moneda en oro. Pero me gustaría hablar en este artículo de un sistema monetario alternativo al hoy imperante patrón fiat, capaz de volver a proteger al individuo de la gestión de sus gobernantes y a su poder adquisitivo del monstruo de la inflación. La inflación es un fenómeno que castiga a los acreedores y beneficia a los deudores, puesto que la deuda está expresada en términos nominales, no reales. Perjudica a los trabajadores, pensionistas y ahorradores porque provoca un descenso gradual del poder adquisitivo de sus salarios, pensiones y depósitos, y en cambio favorece a los más ricos, que ven como el valor de sus inversiones aumenta y …