Luis de Góngora

El sentido que no se alcanza

Algunos críticos literarios han querido ver en las Soledades de Góngora un trasunto en clave lírica de la descomposición de la nación española en tiempos de la decadencia de la monarquía y el descalabro económico de la sociedad, como si en ello estuviera la sustancia que hace de esa obra lo que es, lo que le confiere un sentido y justifica así su valor. No fue precisamente ese el motivo por el que la generación del 27 rescató a Góngora del olvido al que la incomprensión de sus grandes obras poéticas le condenó durante siglos. Así lo definió García Lorca en la conferencia que dio, hace cien años, en el Ateneo de Granada: Se dio cuenta de la fugacidad del sentimiento humano y de lo débiles que son las expresiones espontáneas que sólo conmueven en algunos momentos, y quiso que la belleza de su obra radicara en la metáfora limpia de realidades que mueren, metáfora construida con espíritu escultórico y situada en un ambiente extraatmosférico.  Y, por su parte, Dámaso Alonso alabó las Soledades, cuyos …