El último liberal
Cincuenta años cumple Del buen salvaje al buen revolucionario. El libro del venezolano Carlos Rangel es un clásico, y, como suele suceder con los clásicos, ha dado lugar a diversas lecturas, en función de las intenciones e intereses de sus autores en destacar tal o cual de sus facetas. Porque lo cierto es que Del buen salvaje ofrece mucho donde espigar. Por un lado, está el análisis detallado y certero del continuado fracaso económico y político de las naciones hispanoamericanas, expuesto en el marco de un análisis crítico de los mitos históricos e ideológicos latentes en la pervivencia de ese fracaso. También contiene esta obra, por primera vez redactada con claridad y rigor, el acta de acusación más certera contra la obsesión de los europeos por proyectar en la América Latina sus complejos de culpa por sus viejas empresas coloniales. Ocho años antes que Pascal Bruckner en El sollozo del hombre blanco, Rangel diagnosticaba aquí las trampas de la fe, religiosa primero y después ideológica, que han encerrado a los latinoamericanos en la jaula de …
