Andreessen Horowitz

Especialistas sin espíritu, hedonistas sin corazón

Desde hace unos meses nuestro gobierno ha puesto de moda criticar a los llamados «tecno-oligarcas», aunque sea por razones distintas a las que aludirá este artículo. Tampoco sé bien si su protagonista entra en la categoría de «tecno-oligarca», pero desde luego es una de las voces contemporáneas más influyentes en lo que se refiere a tecnología y capitalismo: Marc Andreessen, empresario y principal socio de la firma de capital riesgo Andreessen Horowitz (inversores en Twitter, Facebook, etcétera) lleva semanas arremetiendo en X contra la introspección. Le preguntaron en un podcast si la practicaba en algún grado. «Cero. La menor posible». Argumentó que la introspección era enemiga de la acción, un invento manufacturado por Freud allá por el 1910, y desde entonces no ha cejado en su empeño por asimilar la introspección a una especie de debilidad o de ensimismamiento reservado a los temerosos y los improductivos. Elon Musk se ha sumado a la cruzada. No deja de tener gracia que para ejemplificar su postura usara como referencia a Marco Aurelio, cuyas Meditaciones son introspección ininterrumpida …